domingo, 11 de enero de 2015

Vive

El día anterior recibí una llamada en el móvil. No contesté. El número estaba en el listado de llamadas perdidas, ahora lo volvía a ver y dudaba en si debía responder o no.
Hacía tiempo que no le veía y ahora mi vida era distinta, ¿por qué iba a complicarla?
Sí, había pasado muy buenos momentos en su compañía.
Sí, era alguien que siempre llevaría conmigo, pero… mi vida ahora está bien. Estoy tranquila, vivo en paz y amo demasiado todo lo que me rodea como para ponerlo en juego.
Si estuviera escribiendo una novela o fuese un guion de cine los espectadores estarían esperando carnaza para hacer volar sus fantasías.
Y como escritora de estas humildes líneas te invito a fantasear y salir de tu aburrida y rutinaria vida.
¿Quieres una aventura que te haga sentir vivo?, pues adelante coge ese teléfono y llama, pero no olvidéis que eres responsable de lo que vivas y suceda a partir de ese momento… para lo bueno y para lo malo, luego no vale arrepentirse.
Si decides llamar, hazlo con todas sus consecuencias y por tanto disfrútalo como si fuera el último instante de tu existencia.
Pero si por el contrario decides no responder a esa llamada, no te quedes con la duda de “¿y si hubiera llamado?...” no sueñes con algo que tú mismo has decidido no vivir.
No valen medias tintas, o se hace o no se hace, ni se duda ni se recula, a por todas decidas lo que decidas.
Si hay dudas, si quieres pero no te atreves, si te puede el miedo más que la convicción de tus decisiones es que algo no está sanado en tu interior.
Sea lo que sea da gracias y no te detengas, persigue tus sueños y vive.
Como dice la canción…
Vive, no busques más,
Vive, tu tren se va, 
No volverá…

Dentro y fuera

Lo que hay fuera está dentro y lo que hay dentro está fuera.

Rebusco y rebusco, profundizo y profundizo... hay que llegar al fondo, a la raíz de cada situación.

Mientras, sólo veo el reflejo de mi misma a mi alrededor sin saber como llegar a que se produzca el cambio, a que todo se modifique y la felicidad sea plena.

Me bloqueo por aquí, me saturo por allá, aprendo por allí, no quiero escapar más, pero... cuánto cuesta afrontar y comprender cuál es el camino, cuándo llegará el equilibrio.


viernes, 26 de septiembre de 2014

En busca voy "Al olvido"

Paseo por el bosque.

Es otoño y está húmedo, muy húmedo y el cielo me ofrece un día nublado, pero los colores de las hojas aún son verdes y tostadas, permitiéndome disfrutar del paseo.

El suelo, cubierto de las hojas que caen, no me dejan ver el camino, pero no me importa, me siento libre y relajada a cada paso que doy y, cuanto más camino, más se llenan mis pulmones de vida.

La soledad me encanta, el silencio, escuchar ese silencio lleno de sonidos que me abrazan y me acunan.

Ummmm que maravillosa sensación, creo que mejor voy a dejar de imaginarlo y voy a vestirme para salir a la calle en busca de esa u otra sensación más real y placentera.

La añoranza permite que mi imaginación me transporte a donde deseo, hay tantos lugares a los que desearía escapar por un momento. No por huir de mi vida, sino para recargar las pilas y llenarme de quietud y tranquilidad.

Añoro tanto la paz y el silencio, como me gustaría aprender y conseguir sentirlo aunque esté rodeada de mucha gente.

En busca voy al "olvido".

Elefantes - Al olvido

viernes, 5 de septiembre de 2014

Nuevas oportunidades

Es curioso como el universo decide cuándo, cómo y dónde va a ponerte una nueva oportunidad.

Acaba de ofrecerme una y le estoy totalmente agradecida por poder cambiar de nuevo el rumbo de mi vida y hacerme más feliz y dichosa.

Hace casi dos meses que me han despedido de la empresa a la que acudí durante poco más de 23 años.

Para muchas personas hubiera sido algo horrible, lo sé por las preguntas que me hicieron al enterarse, ya que el único interés era saber por qué, cómo y de qué manera.

Pocos, muy pocos, se han preocupado por mí, la mayoría sólo pensaron en ellos.

No les reprocho nada, es sólo el reflejo del miedo de las personas y la afirmación del egoísmo latente en la sociedad y la falta de humanidad en la que nos movemos.

Sólo una persona me ha ofrecido ayuda ayer mismo, el resto nada.

Quizá el verme tranquila y con recursos para continuar y salir adelante les bloqueé, hasta mi abogado se sorprendía y me aconsejaba que no estuviese tan arriba para no caerme cuando hiciese frente a la realidad.

Como véis, la visión de la gente es negativa ante un despido, no ven el lado positivo, ni la oportunidad de iniciar un cambio en tu vida.

En cambio, yo lo he visto como una liberación de una vida aburrida y monótona, sin posibilidades de crecimiento y un constante y prolongado estancamiento, que poco a poco me iba restando fuerzas.

Pero como alumna de la vida sólo veo el aprendizaje, lo nuevo que me queda por aprender, la nueva vida llena de ilusiones y de esfuerzo que se pone ante mí.

Mis hijos me necesitan más que nunca. Perdí el volante sobre ellos hace tiempo y es hora de retomarlo y ayudarles a no perderse en la negatividad del ambiente.

Malos hábitos, malos referentes, malas compañías, lucha de poder... esas y muchas otras situaciones a las que darle cara y enfrentarlas y cambiarlas antes de que sea demasiado tarde.

Siempre luché porque fueran felices y buenas personas, pero en algún punto de mi camino dejé de luchar por ello y es momento de parar y de retomar esa filosofía llena de buenos valores que me inculcaron mis padres y mis maestros y que toca traspasarlos a ellos.

La fuerza me acompaña más que nunca. Incluso puede que asuste mi cambio repentino y mis ganas de hacer y no parar.

Por fín cerramos puertas del pasado y nos libramos de objetos que llenaban el hogar y no dejaban espacio para nuestro bienestar.

Falta un poco más de tiempo para acabar con ello, pero ya estamos todos ayudando para que en casa estemos agusto y sea un hogar cómodo y feliz, lleno de luz y de armonía.

Siempre soy difícil de entender y de comprender, quizá porque nunca nadie ha querido pararse a conocerme de verdad, pero ahora hay alguien que lo hace y que ha puesto su empeño y su esfuerzo y eso me ayuda a ser más libre a la hora de comunicarme.

Antes callaba y todo lo guardaba dentro de mí... para que hablar si no se me entiende ni escucha?, pero ahora todo es diferente. Puedo hablar porque obtengo respuesta, porque se me escucha, porque se me entiende o al menos se intenta.

Ya no hay barreras, ya no tengo tanto miedo y poco a poco seré más libre para hablar y explicarme.

Me siento afortunada y llena de amor y apoyo. Tengo todo para que mi vida siga por el mejor de los caminos.

Inicio un nuevo futuro llena de ilusión y metas.

Al tajo.

miércoles, 18 de junio de 2014

Agorafóbica

La ciudad a esa hora está bulliciosa, miles de personas van de aquí para allá y, sólo de pensarlo, se alteran mis nervios.

...
-No, no quiero quedar allí. Quiero que nos veamos en un lugar más tranquilo.
...
-Que no, que no quiero que haya nadie cerca ni nadie que altere mi bienestar.
...
-Pues vé tú, no me obligues a pasar por ese calvario. No puedo, no me atrevo. Me da miedo.
...
-Pero ¿por qué me obligas? ¿No te das cuenta de que sufro con sólo imaginarlo?
...
-No, no, de verdad que no. No voy a salir.
...
-Gracias por la invitación pero prefiero quedarme en casa.
...
-Sí, sí, que sí… una vez más me quedo aquí.
...
-En casa me siento bien, no hay peligro.
...
-Ya, ya sé que debo salir, pero no va a ser hoy.
...
-Mañana, quizá mañana.
...
-Chao.

miércoles, 11 de junio de 2014

Impostores "altruístas"

¡Altruísmo!
¿Sabes integrarlo en tí mismo?

A lo largo de la vida uno puede estar cerca o dentro de asociaciones, clubes o grupos de personas unidas por algo en común que (dicen) opera sin ánimo de lucro ni de beneficio propio.

¡Mentira!

Interés, satisfacción, ego... en mayor o menor medida lo personal impera. ¡ Nadie hace nada gratis!.

Aunque, aquellos que más o menos se acercan al altruísmo puro, terminan siendo lapidados, juzgados, vapuleados o descreídos por los demás.

Aquellos que no soportan, que no asumen que les puede su ego, son los que emplean su energía  en hacer creer que, los que si son generosos en su tiempo y en sus ganas de ayudar a los demás, son falsos que sólo pretenden sacar su "tajada".

Quizá se crea que los altruístas son personas bondadosas, pacientes, tranquilas, que ponen una y mil veces la misma mejilla... pero si se profundiza en la historia de personas como Teresa de Calcuta, se podrá averiguar que era una persona de carácter con las que muchos no simpatizaban, pero de la que nadie puede negar que ha sido bondadosa y ha luchado por el bien de los demás. Era una altruísta pura.

Por lo que, si nos encontramos con personas con un perfil similar, de carácter, de convicciones propias, que no se amilana, que persigue un fín, que quiere conseguir algo bueno para los demás, ¿por qué cuestionamos su desinterés? ¿por qué deseamos desprestigiarle? ¿por qué se hace campaña para entorpecer su camino?

Las estupideces de la humanidad salen a flote una vez más: La envidia como foco principal, el miedo le sigue de cerca y la mediocridad les supera.

Y el altruista llega a un punto en el que se plantea si merece la pena continuar. El fín es buenísimo. La idea y el proyecto son únicos. No entiende que los demás prefieran hundirlo, antes de su nacimiento o de su continuación, por dejar prevalecer su ego y sus intereses ya sean económicos, personales, o del tipo que sean. Pero desde luego se caracteriza por  cualquier cosa menos de ser desinteresado.

Y desde fuera se vende machacando al verdadero generoso.  ¿Acaso alguien se ha planteado dejar a los generosos trabajar por un mundo mejor?. Sólo hace falta mirar hacía atrás en el tiempo, para comprobar que siempre hemos actuado igual: "Muerte" al renovador, al generoso, al diferente...

La humanidad no avanza y continúa cometiendo los mismos errores. Que pena que no exista un horizonte en el que alguna vez se cambie.

Siglos y siglos de historia y volvemos a repetir lo mismo. ¡Suspensos!. Que mal se nos dan los "cursos". Generación tras generación y seguimos errando en lo mismo.

¿Nadie se replantea romper la cadena? ¿cambiar la tendencia?, ¿es que siempre va a ser lo mismo? ¿No hay ganas de crecer en este mundo?

Que humanidad tan predecible somos, que aburridos, que pocas ganas de superación y de crear algo mejor. ¿Tendremos miedo a desaparecer? ¿Será fruto del llamado instinto de protección?

Somos víctimas de nuestro propio temor y continuaremos embalsamándonos, engañándonos, anulándonos y masacrando al que intente salirse del camino diseñado, que la mayoría prefieren reandar y reandar.

Un camino lleno de surcos por el que se pasó, por el que pasamos y por el que pasará.

No hay esperanza ni fé en la humanidad. Ahora se comprende tanto abandono, tanto acomodamiento, tanta vaganza en nuestros descendientes.

¿Para qué esforzarse si todo va a suceder igual? Si supiesemos que nuestra historia está escrita, ¿qué aliciente tendría nuestro paso por la vida?

Quizá las nuevas generaciones sean conscientes de ésto y vayan llegando nuevos seres para cambiarlo todo. Quizá sea el momento de evolucionar y por eso llegan jóvenes físicamente diferentes, mentalmente diferentes. ¿Por qué queremos anularlos?

Los adultos que, supuestamente deberíamos saberlo todo, seguimos equivocándonos y repitiendo los mismos fallos.

Es increíble lo que el miedo puede limitarnos y, los poderosos que siempre lo supieron, se han aprovechado y con ello nos han manipulado y llevado por donde ha sido de su interés.

¿Dónde están los valientes? ¿Dónde están los rebeldes, los inconformistas, los luchadores,...?

¿Por qué no evoluciona la enseñanza? ¿Por qué no hay maestros? ¿Por qué no se ha trabajado por tener a los mejores enseñándonos y mostrándonos la vida?

Tanta materia mal aplicada, mal enseñada... ¿por qué no se nos enseña lo que es la vida? ¿por qué no se nos muestra el entendimiento? Ahora surge la inteligencia emocional como el paradigma de los dioses. ¿Acaso no ha existido siempre?

Debe ser el último de los descubrimientos de algún aprovechado que le ha puesto nombre al concepto de saber manejarse en el mundo de las personas.

Hace muchos años que la educación se alejó de la verdadera educación. Pedimos una reforma, ¿qué reforma? ¿acaso sabemos lo que realmente importa enseñar y educar? ¿O vamos a volver a cambiar temarios tediosos para sustituirlos por otros iguales o peores?.

Claro que hay que enseñar matemáticas, claro que hay que enseñar lengua, claro que hay que enseñar manualidades, claro que hay que enseñar música... pero, ¿acaso estudiamos a cada uno de los seres para entender en que se desarrollaría mejor?

Por qué anular a un niño creativo que aprendería mucho mejor desde el arte, obligándole a memorizar los ríos, las partes del cuerpo, las tablas de multiplicar... ¡Que horror! Acabamos de cargarnos a un posible genio de la historia. Autoestima baja, enfadado con el mundo, personalidad derrotista... eso es lo que estamos haciendo, cargándonos a nuestros propios hijos.

Tenemos tanto miedo a lo que no conocemos, a los cambios, que no nos importa dañar a lo que se supone que más queremos: a nuestros hijos.

Y ¿por qué no escuchamos ésto a través de ningún medio? porque los medios son controlados por los más temerosos, por los más mediocres, por los que el poder les contamina y maneja.

Y nos cuentan que el único interés que tienen es el bien del mundo, que no desean nada a cambio y me cuestiono si alguien, tras leer el planteamiento anterior, sigue creyendo en los falsos altruístas, en los falsos políticos, en los falsos protectores del mundo...

¿En qué se ha avanzado con tesón e insistencia?: En alargar la vida.

Tememos tanto a la muerte que para ello hemos empleado muchos esfuerzos y ahora la especie humana vive más.

¿Por qué no hemos empleado más energía en enseñarnos a morir y en explicar que supone la muerte o el renacimiento?

Al igual que los esfuerzos se han concentrado en llenarnos de comodidades, en rodearnos de ocio y de entretenimiento... Resumiendo, en que no pensemos, en que no nos quejemos, en que no nos rebelemos.

Cuanto más entretenidos y acomodados estemos, más poder les damos a los impostores que nos controlan y manejan.

Sólo una reflexión queda por añadir: Observemos a nuestros hijos y preguntémonos ¿cómo son? ¿qué son? ¿dónde están? ¿A dónde van? ¿Quieres lo mismo que has tenido para ellos? ¿Realmente les amo?

Sólo pretendo hacer pensar. Pensando y tomando consciencia de las situaciones ya se consigue mucho.

Por la evolución del hombre merece la pena estas humildes y a la vez "ambiciosas" letras que sólo pretenden calar y llegar a alguien que despierte y ponga su primer granito de arena por un mundo sano y generoso.

Seamos capaces de ofrecer más generosidad y menos miedo. El miedo no nos permite ser libres y nacimos para serlo.

jueves, 8 de mayo de 2014

Despidiendo un viejo mundo

Echo de menos, echar de menos, aquello que antes me divertía.
Ahora no es lo que me apetece hacer para sentirme viva.

Echo de menos el impulso y las ganas de comerme el mundo que me caracterizaba.
Ya no me sale, me faltan cómplices, me sabe a nada.

Echo de menos un grupo de personas con las que poder hablar y reír sintiéndome en casa.
Cada uno está en lo suyo y se alejan de mi vida.

Echo de menos un hogar limpio y despejado.
Por más que lo intento me agota y me falta tiempo para conseguirlo.
Me enfermo.

Y lo observo sentada, relajada y en calma
y, de momento, me extraña,
cuando era lo que deseaba.

¿Nostalgia del tiempo pasado que nunca regresará?
¿Despedida de un proceso y entrada a otra etapa de la vida?
¿Madurez?
¿Sensatez?
¿Responsabilidad?

Simplemente ya no quiero hacer lo de antes,
no quiero repetir lo vivido.
Quiero cosas nuevas.
En su búsqueda me encuentro,
dando palos de ciegos sin saber lo que me espera.

jueves, 24 de abril de 2014

¡Valórate!

Valores, valores, valores…
Valórale, valórame, valórate.
Palabras que mi mente moviliza y quieren renovarse.

Lleno mis entornos de mensajes de luz,
de apertura,
de vida llena de amor y cariño.

Giro a un lado y me miran esos grandes ojos azules
no saben como continuar,
los caminos de siempre no agradan.
Plagar de mensajes de confianza, de fortaleza, de esperanza….

De frente tú, moreno inquiéto que sonríe cuando me mira, 
llenarte de tertura, de cariño, de calidez, 
mantener esa parte tuya tan buena que cuando se disfruta, cala dentro 
desterrar por siempre la oscuridad que te acecha.

Detrás la Emperatriz de los Bosques, 
pequeña flor de amor y vida que se arruga por las noches
envolvente en la seguridad, en la protección, 
date independencia ¡Vuela!

Impregnación de colores.
La armonía en cada parte de nosotros.

Siente que puede, que se debe, 
lo hay, algo en el camino nos espera.
La vida tiene su sentido, 
ahora no se entiende.

Valórale, valórame, 
principalmente ¡Valórate!

viernes, 4 de abril de 2014

Luces en la penumbra


De fondo suena en la radio esa canción que siempre me traslada al paraíso y me hace sentir la paz que tanto anhelo. 

Y me invade ese cosquilleo alrededor del cuello, que me eriza la piel, que estremece todo mi cuerpo... siempre por sorpresa...

¡Ring!, ¡ring!, ¡ring! - suena el teléfono.

- Nene, tu padre ha sufrido un accidente.

Así comenzó mi mañana de ayer y acabó diciendo: 

- Murió mi padre.

Luego, un vacío inmenso que paralizó mi cuerpo y, ahora, vuelvo a sentir ese cosquilleo intenso que alerta mi espíritu.

- La muerte sólo duele al que se queda. Los que se van están bien - No sé de dónde surgió esa mujer, pero allí estaba caminando por la sala - Creo en la reencarnación y siento que, cuando nos vamos de aquí, nos trasladamos a un lugar mejor donde se descansa, se aprende y se reflexiona sobre lo vivido aquí. Así que, alégrate por él, aunque su muerte haya sido tan trágica.

Sus intensas palabras se alojaban en mi interior y enmudecido seguí escuchando - Cuando se muere de esa manera es duro, uno no se lo espera y no se ha preparado para morir. Por eso es importante vivir lo que se pueda, porque ya regresaremos para vivir más cosas o las mismas, todo depende de si se aprendió o no.

Que segura de sus palabras – pensé, me encantaba y dejé que me embriagará y trasladará a ese mundo de paz y de alegría.

- La vida es más bonita cuando se comprende y se entiende el sentido de pasar por ella - paseaba despacio por la sala mientras hablaba y hablaba. 

En la habitación todo es de color blanco: las paredes, los suelos, las sillas...  destacan unas grandes balconadas con visillos blancos que con mirarlos me adormece. Este entorno tan etéreo se me vuelve mágico y me siento relajado y ensimismado en sus palabras. La sutileza en su cuerpo, en sus curvas, esa voz tranquila y dulce…

- Pareces escritora - le dije.

- Me gusta escribir - respondió sin alterar su voz y con la misma calma que le acompañaba... - Me gusta aprender de la experiencia y me gusta vivir, aunque más bien parezco una filósofa – hizo una pequeña pausa y mirándome con amor se acercó y me abrazó suavemente, susurrándome al oído - Gracias por el cumplido, viniendo de un escritor es todo un halago.

- De nada – respondí abatido pero a la vez cautivado y sorprendido por esa mujer madura que me hablaba y acompañaba en un momento tan doloroso y, sin querer pecar de zalamero, continúe pausadamente - para escribir, hay que saber asimilar la experiencia, sino, no se puede. Y está claro que eso tú lo dominas.

- La vida que me ha tocado me ha llenado de mucha materia y hay que hacer algo con ella - volvió a responderme con esa sabiduría que acompaña a los que ya han vivido mucho.

Mirándose las manos seguía en su discurso improvisado lleno de amor y cariño - Creo que me ha tocado enseñar a los demás y quiero hacerlo. ¡Hay que ayudar! ¡Tenemos que ayudar!. Necesitamos un mundo mejor y las nuevas generaciones sólo ven ruina, no ven futuro. Hay que ayudarles a que vean que se puede salir y construir.

Cada generación tiene lo suyo, y nuestros hijos tienen la renovación de la humanidad en sus manos y hay que prepararles. ¡No podemos mostrarles nuestra desesperación!. Piensa en tus hijas, ¿Quieres que se dejen llevar por el caos?

- No, por supuesto que no- dije apresuradamente.

- Yo tampoco - su seguridad y firmeza me dejaban sin palabras, sólo quería escucharla - Quiero que trabajen y luchen por un mundo mejor y a su medida. Su mundo será muy diferente al que tenemos, se acabaron las empresas que te acogen, van a tener que cooperar y compartir. Y, hoy por hoy, no sabemos enseñarles porque a nosotros se nos educó en lo material. Cuántos más bienes tengas, mucho mejor. Pero no, esto no es así y ahora tenemos la prueba de que no ha funcionado.

Esa no es la meta y van a tener que cambiar la filosofía de vivir - admiraba cada una de sus palabras y me estaba volviendo loco por poder sentirla cerca de nuevo - … y me uno al carro mientras viva.

Se giró de repente y sonriéndose me dijo: - Hablo mucho, ¿eh?, y de sus labios salió una preciosa risa.

- Hablas mucho pero me gusta escucharte – la miraba muy atento y esperaba de nuevo sus palabras y que sus brazos me rodearan una vez más.

- ¿Suena bien lo que digo? - respondió divertida - Pues mucha gente cree que estoy loca – una sonora carcajada retumbó en la sala. Y sonreí por primera vez desde que…

- Siempre se ha dicho que los locos son los que se acercan a la verdad - me animé a participar de su conversación.

- Puede ser, pero también terminas solo - comentó con naturalidad - Lo primero que he aprendido en estos últimos años es a estar sola y feliz, sino no podría avanzar.

- Eso es cierto - continué… - ¿Sabes? Me haces pensar en otras cosas y eso me viene muy bien ahora.

Se arrodilló frente a mí y tomó mis manos. Un calor intenso comenzó a recorrer mi cuerpo y sentí que me sonrojaba - Uno puede decidir si se queda en el sufrimiento o si prefiere ir hacía lo que le hace feliz. Toma siempre una actitud positiva y hacia delante, está prohibido quedarse quieto y acomodarse.

Que mujer tan interesante, peculiar y diferente a los demás estaba conociendo y ya no quería separarme de ella. La quería en mi vida, la quería en mi mente, la quería en mi cama, la quería, la quería… era la musa de mis sueños.

miércoles, 2 de abril de 2014

Reflexión de última hora


Cuando consigues salir del ego y mirar desde la humildad, la vida se transforma en algo increíblemente sencillo y fácil. 

La pena es que te toca ayudar a los que aún no se encuentran allí y no te permiten disfrutar de ello.